La primera jornada en honor a la Virgen Nuestra Señora de la Misericordia en Cantalapiedra se vivió con una tremenda intensidad, prolongándose durante más de cinco horas de celebración. El recorrido comenzó con el acompañamiento de los mayordomos al párroco hacia la ermita, donde se ofició la tradicional misa cantada en latín.
Tras la celebración eucarística, la devoción se trasladó a las calles. Los fieles compartieron el tradicional baile de la Taranina, el emotivo beso a la imagen y los relevos para portarla a hombros. Uno de los momentos más esperados fue la subasta para introducir a la Virgen en la ermita, donde la generosidad de los vecinos quedó patente: dos familias donaron 1.500 euros por los banzos delanteros y 1.200 euros por los traseros, respectivamente.
El broche final a esta jornada de convivencia lo pusieron los mayordomos, invitando a todos los asistentes a pastas y limonada en el salón Pósito.
Fotos de Felipe Montero y Jorge Holguera






















































































