El salón multiusos del Ayuntamiento de Cantalapiedra acogió este viernes la presentación de la nueva asociación cultural Mollorido, impulsada por su presidente y promotor, Agustín González Fernández. Durante el acto, además de dar a conocer el proyecto, realizó un recorrido por el patrimonio material e inmaterial de la villa y anunció la celebración del primer congreso de la entidad, que girará en torno a la iglesia de Santa María del Castillo con motivo del 30 aniversario de su restauración. La cita tendrá lugar el primer fin de semana de julio.
El fundador de la asociación explicó “el espíritu del proyecto”: “Practicar una etnografía cultural del paisaje que nos rodea, haciendo un ejercicio de historia, identidad, reconocimiento y memoria colectiva”, señaló.
Entre los objetivos de ‘Mollorido’ figuran la investigación, catalogación y divulgación del patrimonio de Cantalapiedra.
Antes de iniciar una campaña de captación de socios, González explicó que la intención es comenzar con las primeras actuaciones para que la ciudadanía conozca el proyecto y pueda implicarse en él. “Vamos a empezar a hacer las primeras actuaciones y, a partir de ahí, cuando la gente vea de qué se trata, que pueda colaborar”.
Entre las iniciativas planteadas destaca la creación de una página web para la asociación, que servirá también como repositorio digital destinado a difundir el patrimonio de la localidad.
Agustín González está acompañado por familiares y otras personas que forman parte de los socios fundadores de este proyecto. Gran conocedor y amante de su localidad natal, quiso también recordar a importantes figuras vinculadas a la historia de Cantalapiedra y a quienes han trabajado en la recopilación y difusión de su pasado.
“Antonio García Boiza dijo que Cantalapiedra era el lugar salmantino más famoso de la Edad Media. Creo que esta frase es suficientemente significativa para que pongamos algo en marcha”, afirmó.
Asimismo, ha mencionado a Hilario Almeida y ha mostrado sus tres libros dedicados a la historia de la villa. Tampoco se ha olvidado de Nogales Delicado, entre otros.
“Los fines son: 1. Identificar y valorar los bienes culturales, así como su protección y conservación; 2. Investigación y formación; 3. Puesta en valor y difusión de los valores patrimoniales”, ha enumerado.


